El hostal Refugio Francés en Buenos Aires, ubicado en el centro de la ciudad, ofrece vistas a una calle tranquila y a un patio interior. Esta propiedad cuenta con 7 habitaciones y desde algunos balcones seleccionados se pueden disfrutar vistas a la ciudad, proporcionando un refugio apacible a solo 1,2 km del Obelisco de Buenos Aires y a menos de 1 km del Palacio Barolo.
El hostal está cerca de varios lugares emblemáticos como el Teatro Colón (a 1,4 km), el Café Tortoni (a 1,6 km), la Plaza de Mayo (a 2 km), la Basílica del Santísimo Sacramento (a 3,1 km) y el Museo Nacional de Bellas Artes (a 3,2 km). El Aeroparque Jorge Newbery se encuentra a solo 6 km y los huéspedes pueden disponer de un servicio pago de traslado al aeropuerto.
Las opciones de alojamiento incluyen estudios y habitaciones dobles o twin equipadas con aire acondicionado y baños privados con bañera o ducha, además bidé y secador de pelo. Las habitaciones cuentan con hervidor eléctrico, televisión pantalla plana, escritorio para trabajar, suelos cerámicos o parquet así como almohadas y ropa blanca hipoalergénicas para garantizar comodidad durante su estancia.
Los huéspedes disponen de WiFi gratuito en todo el establecimiento junto con comodidades como nevera microondas utensilios básicos para cocinar si desean autoabastecerse e instalaciones para planchar incluyendo planchas dentro del alojamiento. Entre los servicios adicionales se encuentran consigna para equipaje recogida y traslado al aeropuerto bajo petición acceso por ascensor a plantas superiores accesibilidad para personas en silla de ruedas zonas comunes salón asistencia turística adaptadores eléctricos extintores así como comedor exterior en algunos balcones.
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Habitaciones: 7Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Refugio Francés en Buenos Aires
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La ubicación fue excelente, muy céntrica y con transporte cerca. La cama resultó cómoda, con buenas sábanas y colchón, y la habitación tenía un ventilador que ayudó mucho con el calor de Buenos Aires. El baño era amplio y las toallas grandes secaban bien. Andrés, el dueño, fue muy amable, atento y acogedor. El departamento tenía balcones bonitos y espacios limpios que coincidían con las fotos mostradas.









