Con inspiraciones del Art Nouveau y ubicado a solo 300 metros de la Avenida 9 de Julio, el hotel Tango de Mayo de 4 estrellas en Buenos Aires ofrece una estancia refinada con WiFi gratuito en sus 39 habitaciones. Situado en un edificio histórico rehabilitado de la década de 1910, este hotel cuenta con ventanas del suelo al techo que ofrecen vistas cautivadoras de la ciudad.
La propiedad también se encuentra convenientemente a solo 800 metros del Obelisco de Buenos Aires y aproximadamente a 7 km del Aeroparque Jorge Newbery. Se ofrecen traslados al aeropuerto por un costo adicional para facilitar los desplazamientos de los huéspedes.
Las habitaciones disponen de camas queen o dos camas individuales adaptadas para personas en silla de ruedas, complementadas con mobiliario artesanal y elegantes suelos parquet. Cada habitación incluye sofá, aire acondicionado, escritorio, armario, caja fuerte, calefacción, insonorización y servicio despertador. Los baños privados cuentan con bidé, ducha o ducha amplia según el tipo de habitación, artículos gratuitos como jabón corporal, champú y acondicionador además secadores de pelo.
Los huéspedes pueden disfrutar del restaurante Zorzal dentro del hotel que sirve desayuno así como almuerzos y cenas. Entre las comodidades adicionales destacan una terraza exterior amueblada para tomar el sol con vistas panorámicas a la ciudad y un bar desde donde contemplar el skyline. El establecimiento dispone también gimnasio para actividades wellness junto a servicios como consigna equipaje, limpieza diaria, planchado y asistencia personalizada. El WiFi gratuito está disponible en todas las instalaciones mientras que el acceso por ascensor facilita llegar a pisos superiores incluyendo las unidades accesibles para sillas ruedas.
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El hotel, situado en pleno centro de la ciudad, resultó ser una base segura y cómoda para recorrer Buenos Aires. Las habitaciones eran amplias y limpias, con camas muy confortables y grandes ventanales que dejaban entrar mucha luz. El edificio histórico de estilo art nouveau contaba con una terraza en la azotea desde donde se podían disfrutar vistas panorámicas de la ciudad. El personal mostró siempre amabilidad y ofreció información útil para moverse por los alrededores. Además, el desayuno fue abundante y el café disponible en el vestíbulo ayudaba a empezar bien el día. También se organizó un servicio de traslado al aeropuerto que facilitó mucho la llegada y salida.